No me lo podía creer. Literalmente. Me he visto obligado a contrastar la noticia en varios medios pues la sola idea de su veracidad me arrastraba al límite de la violencia. Constatado que el Partido Popular ha suprimido el Plan Nacional sobre el SIDA la gota ha colmado el vaso. Puedo aceptar las mentiras que como piedras van golpeando uno tras otro los rostros de aquellos ignorantes que se las creyeron. No el mío desde luego, pues jamás creí que esta panda de feudalistas retrógrados trasnochados mantendrían su promesa de no subir los impuestos. ¿Y la Infanta Cristina no sabía nada del caso Nóos, eh? Y es que ahora, imbéciles, que no tenéis otro nombre, pagaréis por los votos que le disteis a vuestro príncipe de labios sellados. Sí, aquél que sólo los abría para verter mentiras. Verter, como se vierte la mierda. Y yo mientras a contemplar impotente como esta bandada de gaviotas convierte nuestro Estado de Derecho en un Estado Berberecho: hundido, aislado y con el agua al cuello.
Primero fue el I.R.P.F, nos colocaron la subida en contra de su promesa de no aumentar los impuestos. “Subir los impuestos agravaría la recesión“, decía Cristóbal Montoro cuando aún formaba parte de la oposición. “Recargo de solidaridad” decían después. ¡Qué cachondos! Al mismo tiempo nos anunciaban la subida del I.B.I., Impuesto sobre Bienes Inmuebles.

- Mariano Rajoy mintiendo como un bellaco
¡Pero ojo! ¡Suben las pensiones! Un uno por ciento. ¿Por qué un uno? Pues porque supuestamente eso es lo que subirá el I.P.C. a finales de este año. Lo curioso es que según la Organización de Consumidores tras la acogida de la moneda única, los precios se han disparado en España más de un 40%. Tras diez años de euro, ¿han subido las pensiones y salarios un 40%? Obviamente no. ¿Qué pasa con nuestro poder adquisitivo? A la mierda.
Pero lo más gracioso de todo esto es que, aunque muchos me reprochéis el uso del término imbécil, el Partido Popular también cree al igual que yo que estamos rodeados de ellos. ¿Por qué? Pues porque al mismo tiempo que ha subido un 1% las pensiones (lo que estima tendrá un coste de 1.000 millones de euros) ha subido el I.R.P.F. de las mismas (estimando ingresar 1.300 millones de euros). Conclusión: realmente deben pensar que somos imbéciles y que no nos percataríamos de que en la práctica los ingresos y el poder adquisitivo de millones de pensionistas se verá seriamente mermado en el ejercicio 2012. Para imbéciles: van a salir más gallinas de las que van a entrar.
¡Y con la Iglesia hemos topado! Esa institución arcaica y desfasada que aún se alza sobre nuestra legislación gracias a los Acuerdos de 1979, recibirá del Estado 13.266.216,12 euros mensualmente. Multiplicamos: 160.000.000 de euros en cómputo global del año en curso. Pero no nos equivoquemos, a Mariano, que saca las tijeras para lo que le interesa, hay que achacarle que en tiempos de crisis no recorte en las partidas destinadas a una confesión religiosa. Pero como indica el B.O.E. esa asignación se deriva de la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado. Es decir, gobernaba el Partido Socialista. La culpa de que la Santa Sede chupe del frasco es de todos. Eso sí, luego que no me cuenten que tal y como reza el artículo 16.3 de la Constitución Española “Ninguna confesión tendrá carácter estatal“. O el artículo 2.5 del Acuerdo de Asuntos Económicos con la Santa Sede de 1979, en el que “la Iglesia declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Cuando fuera conseguido este propósito, ambas partes se pondrán de acuerdo para sustituir los sistemas de colaboración financiera expresada en los párrafos anteriores (se refiere a la asignación de la que hablamos, incluida en los Presupuestos Generales del Estado) de este artículo, por otros campos y formas de colaboración económica entre la Iglesia católica y el Estado“. Ya han tenido tiempo en treinta y tres años, ¿hora de sentarse a charlar?
Y a las puertas de la nueva reforma laboral, esa que están negociando con unos sindicatos que desde luego ya han dejado claro que no representan a los trabajadores y que se han rendido antes de empezar el partido, me llega la noticia que me ha echo estallar:
“El Partido Popular ha suprimido el Plan Nacional sobre el Sida“. ¿Y el Plan Nacional sobre Monasterios, Abadías y Conventos? ¿Y el Acuerdo sobre Catedrales? ¿Es una provocación? Aunque teóricamente nuestro Estado, como ya hemos comentado, sea aconfesional, es evidente que el actual Gobierno no lo es. La Iglesia asocia Sida a colectivo homosexual, a esos cerdos libidinosos que practican la sodomía impunemente contraviniendo así lo dispuesto en el Orden Divino. Como los curas vamos, pero con mayores de edad.
Así que claro, ¡que les den por culo! ¿Me voy a los extremos? ¿Alguien es capaz de darme otra explicación más coherente para justificar la paralización de un plan enfocado a combatir una enfermedad que ha sesgado la vida de más de 30 millones de personas en los últimos treinta años? ¿Estamos locos? La lucha contra el Sida es un compromiso global, mundial, humanitario, internacional. Es una guerra tan importante como la que se libra contra el cáncer o la desnutrición. Esta supresión sólo puedo calificarla de PUTA LOCURA.
Sigue financiando a aquellos que pregonan la prohibición divina de utilizar el preservativo al tiempo que suprime un plan sobre la principal enfermedad que se propaga al no hacerlo. ¿Es o no es de locos?
Queridos conciudadanos, no ha pasado un mes desde que Mariano Rajoy fuera investido como Presidente del Gobierno y miren como estamos. Esto es sólo el preludio de lo que vendrá. No sé si habrá forma cívica de salir de esta, no lo sé…
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